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Fracturas de Muñeca

Dentro del estudio de las ciencias musculoesqueléticas, la traumatología ocupa un área muy importante debido a lo común y a las implicaciones o consecuencias que se pueden provocar como resultado de ellas. Dentro de la traumatología pediátrica hay que conocer las lesiones mas prevalentes para abordarlas de la mejor manera y ofrecer al niño la optima estrategia de tratamiento. Y es así como la fractura del radio distal se coloca como una de las mas habituales. Se le conoce como “muñeca” a todo el extremo distal del radio.


El radio es el hueso que junto al cubito conforman el antebrazo en su longitud y ambos tienen un extremo proximal que constituye junto al humero al codo y un extremo distal que constituye junto a los huesos de la mano la muñeca. Es de entenderse que, debido a las limitaciones de balance, propiocepción, fuerza, reacción, etc., los niños y especialmente la muñeca es susceptible de este tipo de fracturas. Comúnmente ante una caída el acto reflejo es intentar aminorar el impacto mediante las extremidades superiores. En el caso de la muñeca el apoyo suele ser en máxima extensión en combinación con pronación o supinación del antebrazo dependiendo de la dirección de la caída del tronco. Esto puede ser suficiente para ocasionar fracturas de diversa magnitud en un espectro que abarca desde lesiones apenas perceptibles en radiografías hasta fracturas expuestas o con el hueso por fuera de la piel.


La anatomía del hueso en crecimiento es fundamental, ya que es precisamente en los extremos de los huesos largos como el radio y el cubito, donde los núcleos de osificación secundarios se presentan y por tanto una agresion mecánica a ellos puede significar una alteración en el crecimiento o alineación de la extremidad. Por tanto, es de absoluta relevancia hacer una evaluación integral del paciente. Suelen ser lesiones atestiguadas por la familia o alguien que se percató del accidente y eso puede ayudar en la información que requerimos para las diversas sospechas diagnosticas; sin embargo hay ocasiones donde los niños, especialmente los mas pequeños, sufrieron la lesión sin nadie alrededor y el llanto , la inmovilidad y una probable deformidad es todo lo que conocemos del mecanismo de lesión.



Por supuesto que los antecedentes del paciente siempre deben ser interrogados (enfermedades, medicamentos, lesiones similares previas, fracturas diagnosticadas con anterioridad, internamientos, alergias, ayuno), aunque en la mayoría de los casos no suelen ser significativos. A continuación, la evaluación de la extremidad entera es mandatoria y los arcos de movimiento de las articulaciones (tantas como se pueda) debe ser precisa. Puede ser, y es lo más común, que el niño no movilice absolutamente nada por el miedo que esto significa a generar dolor, pero tranquilizarlo y convencerlo de que nuestra misión ahí es que él salga adelante suele ayudar bastante. A partir de ahí y con la tranquilidad que pueden significar pulsos, sensibilidad integra, piel sin lesiones, fuerza de los dedos, movimientos mínimos de hombro y codo y con ninguna otra extremidad lesionada, las radiografías estándar deben ser tomadas. Estas deben abarcar al menos el codo a modo de descartar lesiones asociadas. Establecido el diagnostico y conociendo la edad del paciente, la tolerancia que los huesos pueden ofrecer a la deformidad (o no), las lesiones óseas y no óseas asociadas, generando la información tanto al paciente como a los padres y después de exponer las alternativas, el tratamiento debe ser instaurado. Las opciones planteadas como un abanico desde lo mas simple hasta lo mas complejo pueden significar un yeso corto (solo antebrazo y muñeca) por un par de semanas, hasta la necesidad de una reducción (acomodo) y fijación (estabilización) del hueso mediante una cirugía que expone de manera abierta la lesión.



Afortunadamente y en vista de que los huesos pediátricos sanan con una facilidad mayor a los adultos y de que la remodelación suele jugar a nuestro favor, los tratamientos suelen consistir en una reducción cerrada y una inmovilización por algunas semanas hasta que haya evidencia mediante placas seriadas del aparecimiento del hueso que consolida a la fractura.

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Tel: 55 5272-0863

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